Lo que de verdad tumba un flete
Llevamos cuatro años en el sector y el patrón se repite: casi nunca es el camión. Es una póliza vencida que nadie revisó. Es un transportista al que se le pagó a una cuenta que no era la suya. Es una entrega sin comprobante firmado, y una factura que por eso se queda meses sin cobrar. Ninguna de las tres se resuelve manejando más rápido. Se resuelven antes de cargar, y el orden no se improvisa a media carretera.

